vacunas

Vacunas

Mi hija menor tenía alrededor de un año de edad cuando cogió un termómetro, lo mordió, y se tragó el contenido. Fue un lamentable descuido nuestro el que dejó ese peligroso objeto a su alcance. Por fortuna mi mujer detectó esta situación de inmediato, me llamó al trabajo y acudimos lo más rápido posible a ver a su pediatra. El médico ordenó unas radiografías en las que se observaban como las bolitas del metal recorrían su tracto intestinal.