antifragilidad

Antiagil

El problema con la palabra agilidad Ya desde la Edad Media el concepto de agilidad ha generado problemas, consideremos lo que dice Santo Tomás de Aquino en su “Oración para ordenar la vida propia”1. “Señor, Dios mío, ayúdame a ser obediente sin replicar, pobre sin quejarme, casto sin corromperme, paciente sin murmuración, humilde sin fingimiento, alegre sin ser desenfrenado, maduro sin ser pesado, ágil sin ser descuidado, temeroso sin desesperarme, veraz sin doblez; que cuando haga el bien no me lo atribuya como mérito propio; que cuando corrija al prójimo no lo haga con superioridad, sino que lo edifique con la palabra y el ejemplo sin simulación.

Antifragilidad

Hace unos años escuché a una persona, que ocupaba un alto cargo en tecnología, declarar que su máxima aspiración era tener la oportunidad de dormir tranquila, con la seguridad de que todos los procesos y sistemas se ejecutaran sin problemas. Yo no estoy de acuerdo con eso, creo que es una ambición fútil. Es lo mismo que ocurre con las personas que sólo quieren ser felices. Esas aspiraciones me parecen infantiles, e impiden crecer, desarrollarse.

Álbum conceptual

Intro Time is a gypsy caravan Steals away in the night En 1997 Rush era una banda exitosa, su baterista, Neil Peart era considerado el mejor del mundo, tanto por sus pares como por la crítica. Pero en ese año, su única hija, de 19 años, muere en un accidente automovilístico, diez meses después su mujer, quien nunca superó la pérdida, fallece afectada de cáncer. Un dolido Neil comunica a sus compañeros que ha decidido tomarse una pausa, para reflexionar, no sabe por cuanto tiempo, toma su motocicleta y parte a recorrer la carretera.