¿Puedo Confiar en ti? (La ética como un nuevo nivel de ventaja competitiva)

La economía del siglo veinte se basaba en el siguiente estándar: vender más, para generar más ganancias, “crecer” y luego la debacle (crash).

Citando a Umair Haque:

“No se trata de tener más, es sobre hacer las cosas mejor. No se trata de proteger las exportaciones, presionar a los compradores y a los proveedores, de discriminar por precio en contra de los menos poderosos, y de programar a los consumidores a comprar, comprar, comprar.
Es sobre auténticamente mejorar a la gente, a las comunidades, y a la sociedad.
No se trata de cuidar menos, sino que cuidar más.
No se trata de crueldad. Se trata de la atención.”

Umair Haque reflexiona respecto a la reacción de Google frente a China.

¿Hay un interés ético genuino en la movida de Google? Puede que sí, puede que sea puro altruismo, de realmente comprometerse en hacer el bien (o no hacer el mal como dice su lema).

Puede que no, que en realidad estén molestos y preocupados porque esto signifique poner en duda la integridad del modelo de negocios basado en la nube.

Creo que esto último es válido, Google debe demostrar que es confiable entregarle la operación o el resguardo de nuestros datos, y de nuestro correos electrónicos, y que los proteja del ataque de gobiernos o de terceros.

Como sea, el efecto percibido es el mismo, la de una actitud más ética, comprometida con la sociedad, en el sentido de hacer de esta algo mejor.

Como dice Haque, hemos subido de nivel, a un nivel de ventaja competitiva más alto. Tener un comportamiento ético no sólo fortalece a las marcas, no sólo porque ganar credibilidad es un beneficio, sino que además el comportamiento ético construye las bases de un éxito futuro.

Porque genera negocios más fuertes, con gente apasionada, que no se sienten desmotivados por su trabajo.

Porque entrega un propósito mejor, una aspiración superior, no sólo a buscar el denominador común.

Porque permite estrategias más fuertes, arriesgadas y mas resilientes ante la coerción del estilo del siglo 20.

Porque entrega un valor con sentido. Permite una administración más fuerte, enfocada en la estrategia de largo plazo.

Permite seleccionar mejores inversionistas, comprometidos, que invierten a largo plazo, no tan sólo especuladores buscando un ingreso rápido. Y construye economías más fuertes, que pueden, en vez de estancar, disfrutar de una auténtica prosperidad.

Según Haque ha sido este lado ético (no una perfección ética) la que está en el centro del éxito de Google. Comprometer este lado ético es caro para Google, no sólo porque daña su marca, sino que lo llevaría a la trampa el círculo vicioso de la dinámica de la competencia.

Las bolsas no entienden esto. Creen que en Google están locos. Pero la gente que sólo piensa en la ganancia no ve el valor de esto. Un Google que no juegue las reglas de China puede llegar a ser un Google más fuerte, apreciado, con un negocio de mayor valor, de un valor con sentido.

Estoy de acuerdo en que ya las cosas han cambiado.

Hoy en día, si quieres convencerme de que compre tu producto, debes encantarme de otra manera, mostrar el valor de lo que ofreces, y sobretodo mostrarme que puedo confiar en tí.
Si lo único que parece importarte es como hacer dinero, y pasar por la bolsa para obtener riqueza rápida, ¿cómo voy a entender tu mensaje y creer que tus propuestas son positivas y no ocultan algo, o sólo estás pensando en aumentar tu “riqueza” personal?

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Autor

Ingeniero, autor, emprendedor y ejecutivo chileno. Apasionado programador.

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