Etica, "El caso de los hackers"

Me llega un bonito documento sobre “80 casos para el estudio de la ética”, elaborado por el Centro de Etica Aplicada de Duoc UC 1 centro preocupado de la “formación de capital humano”. ¡Capital Humano!

El número 24, de esta selección, es el que me interesa, “El caso de los hackers”. Empieza con el siguiente disparate:

“A mediados de los 70, en Silicon Valley, un grupo de hackers y aficionados a la naciente informática utilizaba un software pasado de mano en mano, es decir, lo ocupaban sin fijarse en quién era su dueño. En un comienzo no había problema, pero cuando comenzaron a aparecer empresas u organizaciones que lucraban con la producción de softwares empezaron a surgir dificultades. Esto fue un impedimento para que ellos se pudieran realizar profesionalmente y esde ese entonces comenzaron a divisar que la solución estaba en organizarse como una comunidad para buscar el bien común. Bill Gates, mediante una carta a consumidores y compradores de sistemas operativos, quiso hacer notar a la comunidad de hackers y aficionados que ellos estaban devaluando el sueldo de todos los involucrados en el desarrollo de proyectos que eran afectados por el uso indebido de las copias. Además existía un robo, si bien era de algo intangible como el software, es un robo al fin y al cabo.”

La verdad es que se nota que el trabajo es obra de un estudiante de informática de este centro de estudios, como varios de los otros casos que alcancé a leer.

Así que no es que esto sea un texto que se le esté enseñando a los informáticos en esa carrera en el DUOC. Al menos ¡eso espero!.

Pero para ser honestos, hay muchos fanáticos del software libre que transmiten este mito, y ¡los peores son los profesores universitarios, que lo hacen!

El estudiante despistado, o el aficionado a la tecnología, es mal informado con la idea de que todo esto del software libre, nació como una respuesta en contra de ese cruel déspota que era Bill Gates, quien a fines de los 70 recién estaba creando su empresa, y sólo trataba de vender su interprete de Basic (o sistemas operativos), desde Albuquerque, Nuevo México, ni siquiera en ¡Sillicon Valley! Por cierto, la carta era enviada a los aficionados a los primeros microcomputadores, quienes estaban repartiendo copias de Altair Basic, sin pagarle a Gates (¡yo también habría reclamado lo mismo!).

Es cierto, la carta no es muy afortunada, por la forma que está redactada, da a entender que la mayoría de los aficionados robaban software, pero, ¡no es por esa carta que se generó la creación del movimiento del software libre!

El Manifiesto GNU, el documento fundacional del software libre, fue escrito casi diez años después que la carta de Bill Gates, y publicado por primera vez en la edición de marzo de la DDJ.

Todo nació porque Richard Stallman se encontraba un tanto tostado con esto de no tener acceso al código fuente, y tener que pagar licencias por el software (en realidad no las pagaba él, las pagaba el MIT, pero anda a explicarle eso a un hippie).

Todo partió cuando Brian Reid vendió su sistema de procesamiento de texto Scribe, y accedió a colocar “bombas de tiempo” en este, de modo que el programa se desactivara después de 90 días si no se había pagado la licencia de uso. A Stallman esto le pareció un “atentado contra la humanidad”, y empezó su obsesión, su delirio y el resto es historia (sí, hay locos que han logrado que se realicen grandes cosas en la historia).

Se dicen muchas inexactitudes sobre el software libre, y creo que ya es tiempo de ir educando, y explicando las cosas como son, y para eso es bueno partir por la historia tal como fue, no como nos gustaría que hubiera sido.

Por último, lo que de verdad me intriga es ¿si será posible hablar de ética faltando a la verdad? ¿O sin verificar si lo que se dice es cierto, o ajustado a la realidad histórica? o ¿si puede un profesor de ética
aceptar este trabajo sin verificar si lo citado por el autor es cierto? ¿Donde están las referencias, o las fuentes que acrediten tantos disparates?

Eso me parece que no es ético, no sé, ¿habrá que preguntarle quizás a Wittgenstein?


  1. Traté de encontrar el caso 24 en el sitio del programa de ética, donde están publicados algunos de los ejemplos, lamentablemente no está, tampoco el recopilatorio con 80 casos, pero la copia que pongo acá me fue entregada por alguien vinculado a ese centro. ↩︎

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Autor

Ingeniero, autor, emprendedor y ejecutivo chileno. Apasionado programador.

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