Escalar las comunicaciones

Unos de los problemas que enfrentamos actualmente, sobretodo en los lugares de trabajo, es que disponemos de muchos medios de comunicación, con distintos anchos de banda, y no los sabemos ocupar adecuadamente.

El principal problema es que no sabemos escalar las comunicaciones.

Hay medios malos para discutir, principalmente por el mal uso que le podemos dar al canal comunicación. Las discusiones se pueden exacerbar, llegando a provocarnos reaciones físicas (corporales).

Por ejemplo, Twitter no sólo es un medio con un ancho de banda muy limitado (140 caracteres por mensaje), sino que además, por su naturaleza semi pública, puede multiplicar las capacidades de malos entendidos.

Supongamos que @Beto y @Alicia empiezan una discusión en Twitter, y que @Carlos sólo sigue a @Alicia. @Carlos se entera de la mitad de la conversación, ya la comunicación entre @Beto y @Alicia es fragil, imaginen lo que pasa cuando @Carlos se mete en la discusión atacando a @Beto. Sólo puede venir el caos, y la gente realmente se puede enojar (con “dolor de guata” incluido).

Esto también pasa en las comunicaciones por correo electrónico, y es particularmente grave en un entorno de trabajo, donde pasa todo el tiempo, que se producen malos entendidos por emails mal redactados, o interpretaciones erróneas.

Lo dice David Allen en una entrevista realizada por Bob Walsh

“Uno de los problemas que es endémico con las generaciones más jóvenes que han crecido con computadores y con email es que asumen que el correo electrónico es un buen medio para comunicars con todos y comunicarlo todo”.

“Pero una de las cosas que hemos aprendido es que a veces hay que comunicarse con un mayor ancho de banda de comunicacion, en otras palabras, yo realmente necesito ver como reaccionas cuando te digo algo y como respondes a esto.”

“Hay personas que están tratando de hacer estratégias, o cosas sensible o complejas a través del correo electrónico, esa es la tuberia incorrecta, es muy fácil quemar un fusible de este modo. En términos de estrés, malentendidos, conflictos, la falta de compromiso o ineficacia para obtener un resultado, pueden ser los resultados de este uso. Pero es más que una nota al margen sobre lo que hablamos. Es decir, este es un factor [crítico] con cualquiera que asume que el correo electrónico es el medio de comunicación a usar siempre.”

Yo no uso mensajería instantánea (quizás debería hacer lo mismo con Twitter), dejé de usarla hace muchos años atrás, me pasó algo parecido, quizás no tan dramático, como lo que cuenta Jeff Attwood:

“Porque abusé de la mensajería instantánea, porque no fui los suficientemente valiente para afrontar las serias limitaciones de la mensajería instantánea como medio de comunicación, finalmente me lastimé a mi mismo. Y a otras persona. Y todo fue tan.. innecesario.”

“Por favor, no cometa el mismo error que yo. Entienda las limitaciones del medio de comunicación que está usando y sepa cuando escalar a otro, uno más apropiado.”

Por esto que no promuevo, el uso de la mensajería instantánea en mi lugar de trabajo. Prefiero el teléfono, y siempre la discusión del grupo frente a una pizarra. Se transmiten mejor las ideas.

El email sirve como un medio de dejar un registro, pero todo se aclara con una llamada, una reunión.

Lo importante, y mi punto acá es muy simple: “sepan cuando escalar las comunicaciones”.

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Autor

Ingeniero, autor, emprendedor y ejecutivo chileno. Apasionado programador.

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