Maoismo Digital 3

Acá está la tercera y última parte de mi traducción del artículo Maoismo Digial, de Jaron Lanier.

Maoismo Digital

(continuación y final, publicado en The Edge, el 30 de mayo de 2006)

Los lectores de mis críticas previas notarán un paralelo en mi inconformismo con la llamada “Inteligencia Artificial” y la carrera para borrar la personalidad y ser el mayor Meta. En cada caso hay una presunción de que algo distinto a la inteligencia individual humana está a punto de emerger en cualquier minuto, si es que no ha aparecido ya. El problema con esa presunción es que la gente está muy propensa a bajar los estándares para que el recién llegado aparezca más inteligente. Así como la gente está dispuesta a retroceder y hacerse los estúpidos para hacer que la interfaz IA aparezca como más inteligente (como pasa cuando la gente interactúa con el famoso Clip de Microsoft), del mismo modo son capaces de ser pocos críticos para hacer que los sitios Meta agregadores se vean coherentes.

Hay una conexión pedagógica entre la cultura de la Inteligencia Artifical y el extraño encanto del colectivismo anónimo en linea. Los vastos servidores de Google y la Wikipedia son mencionados frecuentemente como la memoria inicial para que llegue la Integencia Artificial. En un enlace que me presenta popurls esta mañana Larry Page es citado (quien sabe con cuanta exactitud) como especulando que la IA aparecerá dentro de Google en pocos años. George Dyson se ha preguntado si ya existe tal entidad en La Red, quizas colgando de Google. MI punto acá no es argumentar sobre la existencia de entidades metafísicas, sino que enfatizar cuan prematuroy peligroso es bajar las expectativas que tenemos con los intelectos humanos individuales.

La belleza de Internet es que conecta a la gente. El valor está en los demás. Si comenzamos a creer que Internet en si misma es una entidad que tiene algo que decir, estamos devaluando a aquellas personas y nos volvemos en unos idiotas.

Hay que aceptar que el problema es que los modelos de negocios para los que piensan y escriben no han aparecido tan rápidos como esperábamos. La prensa, por ejemplo, están enfrentando una declinación en la medida que la Internet se encarga de alimentar los curiosos ojos del café matinal, y lo que es peor, está perdiendo los avisos clasificados. En el nuevo ambiente, Google News es el mejor plantado y disfruta de un seguro más futuro que el pequeño número de finos reporteros alrededor del mundo, quienes al al final son los que crean mucho de su contenido. El agregador es más rico que los agregados.

La cuestión de los nuevos modelo de negocios para los creadores de contenido en Internet es muy profundo y difícil en si mismo, pero debe apuntarese que escribir bien y profesionalmente toma tiempo y muchos autores necesitan ser pagados por ese tiempo. En este aspecto, “bloguear” no es escribir. Por ejemplo, es fácil ser amado como “bloguero”. Sólo hay que jugar con la audiencia. O puedes insultarla para obtener atención. No hay nada malo con ambas actividades. Lo que pienso es que escribir de verdad, sin embargo, escribir con sentido al final, es algo más. Involucra articular una perspectiva que no sólo es una reacción a las movidad de ayer en una conversación.

La elevación artificial de que todo debe ser Meta no está confinada a la cultura en linea. Está teniendo una profunda influencia en como se toman las decisiones en Norte América.

Estamos siendo testigos hoy del surgimiento de la falacia del colectivo infalible. Numerosas organizaciones de élite están rindiéndose ante esta idea. Están inspirdados por el alza de la Wikipedia, por la riqueza de Google, y el auge de los empredores que quieren ser el más Meta. La agencias gubernamentales, los departamentos de planificación de las grandes corporaciones, y las mayores universidades también han sido picadas por el bichito.

Como consultor, estaba acostumbrado a que me pidieran probar una idea o proponer una nueva manera de resolver un problema. En el último par de años se me ha pedido que haga mi trabajo de una manera bastante diferente. Me encontrarán a mí y a otros consultores llenando formularios de examenes o revisando la edición de un ensayo colectivo. Estoy diciendo y haciendo mucho menos de lo que acostumbraba, aunque todavía me pagan lo mismo. Quizás no debería quejarme, pero las acciones de las grandes instituciones importan, y es tiempo de hablar en contra de la niebla colectivista que se cierne sobre nosotros.

No es dificil ver por qué la falacia del colectivimos ha llegado a ser tan popular en las grandes organizaciones: Si el principio es correcto, entonces los individuos no deberían asumir riesgos o responsabilidades. Vivimos en tiempos de tremendas incertezas, junto con una fobia infinita a la responsabilidad, y debemos funcionar dentro de instituciones que no son leales a los ejecutivos, mucho menos a cualquier miembro de menor rango. Todo individuo que tiene miedo de decir algo incorrecto dentro de su organización está más a salvo cuando se esconde detrás de un wiki o algún otro ritual de Meta agregación.

He participado en un número wikis bien pagados y elitistas y en algunas Meta encuestas ultimamente y he tenido la oportunidad de observar los resultados. Yo he sido parte de un wiki sobre wikis. Lo que he visto es una pérdida de profundidad y sutileza, and have had a chance to observe the results. I have even been part of a wiki about wikis. What I’ve seen is a loss of insight and subtlety, una indiferencia para los matices de opiniones consideradas, y una tendencia creciente a engarzar la creencia oficial o normativa de una organización. ¿Por qué no está cada uno gritando por la epidemia reciente de las aplicaciones inadecuadas del colectivo? Me parece que la razón es que las malas viejas ideas parecen confusamente frescas cuando se empaquetan como tecnología.

El colectivo emerge alrededor nuestro en multiples formas. Lo que afecta a las grandes instituciones afecta a la cultura popular. Por ejemplo, ha llegado a ser notoriamente dificil introducir una nueva estrella pop en el negocio musical. Aún los más exitosos principiantes dificilmente han pasado del primer album en la última década. La excepción es American Ido. Como con la Wikipedia, no hay nada malo con el. El problema es su centralismo

Parece que más gente vota en esta competencia pop que en las elecciones presidenciales, y una razón para esto es conveniencia de la instanea tecnología de información. El colectivo puede votar por teléfono o por mensajería de texto, y algunos votan más de una vez. Se adula al colectivo y este responde. Los ganadores son agradables, casi por definición.

Pero John Lennon no habría ganado. No habría alcanzado a las finales. O si lo hubiera hecho, habría terminado como un tipo diferente de persona y artista. Lo mislo se puede decir de Jimi Hendrix, Elvis, Joni Mitchell, Duke Ellington, David Byrne, Grandmaster Flash, Bob Dylan (¡por favor!), y casi cualquiera que haya tenidno una vasta influencia en la creación de música pop.

Hacia abajo y hacia arriba. El New York Times, de todos los lugares, ha publicado recientemente piezas soportando la seudo idea del diseño inteligente. Es asombroso. El Times ha llegado a ser el diario de las opiniones mediocres. Algo se ha perdido cuando American Idol llega a ser el lider en vez del seguidor de la música pop. Pero cuando el diseño inteligente comparte escenario con la ciencia real en el papel de expedientes, todo se ha perdido.

¿Cómo ha llegado a caer tan bajo el Times? No sé, pero me podría imaginar el proceso ha sido similar a lo que he visto en el mundo de las consultorías en el último tiempo. Es más seguro ser el agregador del colectivo. Terminas incluyendo todo tipo de material sin comprometerse con nada. Puedes ser superficialmente interesante sin tener que preocuparse de estar equivocado.

Excepto cuando el pensamiento inteligente realmente importa. En ese caso las ideas mediocres no son lo correcto, y sólo las mejores ideas las que termina teniendo el valor final. La ciencia es así.

El colectivo no siempre es estúpido. En algunos casos especiales el colectivo puede ser brillante. Por ejemplo, hay un ritual demostrativo presentado a menudo a los estudiantes de las escuelas de negocios. En una versión del ritual, The collective isn’t always stupid. In some special cases the collective can be brilliant. For instance, there’s a demonstrative ritual often presented to incoming students at business schools. In one version of the ritual, a gran jarro con caramelos se pone frente a la clase. Cada estudiante adivina cuantos caramelos hay en el jarro. Mientras que las conjeturas varían ampliamente, el promedio es usualmente exacto en un alto grado.

Este es un ejemplo del tipo especial de la inteligencia ofrecida por el colectivo. Es este tipo peculiar de rasfo el que ha sido celebrado como la “Sabidudría de la Muchedumbres”, aunque pienso que la palabra “sabiduría” es inadecuada. Es parte de lo que hace lista a la Mano Invisible de Adam Smith, y está conectado con las razones que hacen trabajar al algoritmo de page rank de Google. Ha sido adaptado hace tiempo para el futurimo, donde se le conoce como la técnica Delphi. El fenómeno es real, e inmensamente útil.

Pero no es infinitamente útil. El colectivo puede ser estúpido también. Es cosa de ver la locura por los tulipanes y las burbujas de las bolsas. La histeria sobre las ficticias abducciones de niños por cultos satánicos. La manía por el error del milenio Y2K.

La razón por la que el colectivo puede ser valioso es precisamente que sus picos de inteligencia y estupidez no los mismos desplegados usuamente por los individuos. Ambos tipos de inteligencias son esenciales.

Lo que hace funcionar a un mercado, por ejemplo, es el matrimonio entre las inteligencias colectivas e individuales. Un mercado no puede existir sólo basándose en que los precios sean determinados por la competencia. Se necesita de empresarios que traigan los productos que están compitiendo en primer lugar.

En otras palabras, los individuos listos, los héroes del mecado, hacen las preguntas que son respondidas por el colectivo. Ellos colocan los caramelos en el jarro.

Hay ciertos tipos de respuesta que no pueden ser provistar por un individuo. Cuando un burócrata de gobierno fija un precio, el resultado es a menudo inferior de lo que saldría de un colectivo razonablemente informado que está libre de manipulaciones o puede esquivar la resonancias internas. Pero cuando un colectivo diseña un producto, obtienes diseño por comité, lo que es una expresión derogatoria con razón.

Aquí voy a toar un momento para comentar sobre Linux y otros esfuerzos similares. La diversas formulaciones de software “abierto” o “libre” son muy diferentes de la Wikipedia y la carrera por llegar a ser el más Meta. Los programadores de Linux no son anónimos y de hecho la gloria personal es parte de la máquina de motivaciones que mantiene esta empresa en movimiento. Pero hay similaridades, y la falta de una voz coherente o sensibilidad con el diseño en un sentido estético es una calidad negativa de ambos, el software de fuente abierta y la Wikipedia

Estos movimientos son más eficientes cuando construyen niveles ocultos de plomería de información, como los servidores web. Pero no tienen esperanza cuando hay que producir una interfaz de usuario fina o experiencias de usuario. Si el código que administra la interfaz usuaria de la Wikipedia estuviera tan abierto como el contenido de las entradas, se batiría en la suciedad impenetrable casi inmediatamente. El colectivo es bueno en solucionar los problemas que exigen los resultados que se pueden evaluar por parametrización para la optimización del tratamiento incontroversial, pero es malo cuando importan el gusto y el juicio.

Los colectivos pueden ser tan estúpidos como cualquier individuo, y en casos importantes, más estúpidos. La pregunta interesante es si es posible saber cuando uno sólo es más listo que todos.

Hay un montón de historia en este tópico, y variadas disciplinat tienen mucho que decir. Veamos a la pasada lo que yo pienso que es la frontera entre el pensamiento colectivo y las mentiras sin sentido: El colectivo es probablemente más listo cuando no está definiendo sus propias preguntas, cuando la validez de una respuesta puede ser evaluada por un resultado simple (como un simple valor numérico), y cuando cuando el sistema de información que informa al colectivo es filtrado por un mecanismo de control que confía en individuos en un alto grado. Bajos esas circunstancias, un colectivo puede ser más inteligente que una persona. Rompa cualquiera de estas condiciones y el colectivo es poco confiable o peor.

Mientras tanto, un individuo alcanza la estupidez óptima en esas raras ocasiones cuando se le da a uno poderes substanciales y se le aisla de sus acciones.

Si ambos criterio tienen algún mérito, entonces hay una desafortunada convergencia. La disposición para el más estúpido colectivo es la msma para el más estúpido individuo.

Todo ejemplo de inteligencia colectia que conozco también muestra que el colectivo fue guiado o inspirado por individuos con buenas definiciones. Esta gente enfoca el colectivo y en algunos casos corrige algunos de los modos fallidos de la mente colmena. El balance de las influencias entre la gente y los colectivos es el corazón del diseño de las democracias, comunidades científicas, y muchos otros proyectos de larga duración. Hay mucha experiencia fuera para trabajar. Unas pocas de estas viejas ideas proveen interesantes nuevas maneras de aproximar la cuestión de como user la mente colmena.

El mundo pre-Internet nos da grandes ejemplo de como el control de calidad basado en la personalidad puede mejorar la inteligencia colectiva. Por ejemplo, una prensa independiente provee de valiosas noticias sobre los políticos por reporteros con voces fuetes y reputación, como el reportaje de Woodward y Bernstein sobre el caso Watergate. Otros escritores proveen de revisiones de productos, como Walt Mossberg en el Wall Street Journal y David Pogue en el New York Times. Estos periodistas informan la determinación del colectivo en los resultados y precios de su elección. Sin una prensa independiente, compuesta de voces heroicas, el colectivo se vuelve estúpido y poco confiable, como ha sido demostrado en muchas instancias históricas. (Los eventos recientes en Norte América han reflejado las debilidades de la prensa, en mi opinión)

Scientific communities likewise achieve quality through a cooperative process that includes checks and balances, and ultimately rests on a foundation of goodwill and “blind” elitism — blind in the sense that ideally anyone can gain entry, but only on the basis of a meritocracy. The tenure system and many other aspects of the academy are designed to support the idea that individual scholars matter, not just the process or the collective.

Otro ejemplo: los empresarios no son los únicos heres del mercado. El rol de un banco central en la economía no es el mismo que el del partido comunista oficial en una economía de planificación central. Aunque fijar una tasa de interese suena como la respuesta a pregunta, en realidad se está preguntando. El banco pregunta al mercado cómo optimizar para bajar la inflación, por ejemplo. Mientras que no es la pregunta que todos quisieran ser preguntados, es al menos coherente.

Sí, ha habido una plenitud de escándalos en el gobierno, la academia y la prensa. Ningún mecanismos es perfecto, pero aún aquí estamos, teniendo beneficios de todas estas instituciones. Ciertamente ha habido una cantidad de malos reporteros, académicos y científicos auto engañados, burócratas incompetentes, etc. Puede la mente colectiva ayudar a mantenerlos a raya. La respuesta provista por experimentos en el mundo pre internet es “sí”, pero sólo si hay algún tipo de procesamiento de señales en el ciclo.

Algunos de los mecanismos de regulación para los colectivos que se han mostrado más exitosos en la era pre Internet pueden entenderse como modulación del dominio del tiempo. Por ejemplo, que pasa si un colectivo se mueve demasiado rápido de forma inquieta en vez de calmada para proveer una respuesta simple? Esto pasa con las entradas más activas de la Wikipedia, por ejemplo, y tan bien ha sido observado en los frenesís especulativos en los mercados abiertos.

Un servicio prestado por la democracia representativa es un filtro pasa bajo. Imaginen la inquietud que podría generarse si se colocara un wiki para hacerse cargo de la escritura de las leyes. Es algo terrorífico para considerar. Genete super energizada luchando para cambiar el fraseo del código impositivo de forma frenética, sin parar nunca. La Internet se hundiría.

Este caos se puede evitar de la misma manera en que se hace ya, aunque en forma imperfecta, por los lentos proceso de elección y procedimientos en la corte. El efecto calmante de una democracia ordenada logra más que calmar las luchas peripatéticas por el consenso. Esto reduce el potencial para el colectivo de saltar a un estado sobre exitado, donde cambios demasiado rápidos a las respuestas coinciden de tal manera que que no se cancelan mutuamente (los lectores técnicos reconoceran los principios familiares del procesamiento de señales.)

La Wikipedia ha puesto un filtro pasa bajo bastante crudo en entradas inquietas, como la del “President George W. Bush.” Hay ahora un límite a cuanto puede remover una persona de los fragmentos de otro. Sospecho que esto eventualmente evolucionará a un espejo aproximaod de la democracia como era antes de que llegara la Internet.

El problema inverso puede aparecer también. La mente colmena puede estar en el camino correcto, pero moviendose muy lentamente. A veces los colectivos pueden llegar a resultados brillantes si se les da suficiente tiempo, pero no hay suficiene tiempo. Un problema como el calentamiento global podría ser tratado automáticamente eventualmente, si el mercado tuviera suficiente tiempo para responder. Las tasas de seugro podrían subir y otras consecencias. Pero lamentablemnte no hay tiempo suficiente, porque las conversaciones en el mercado son ralentizadas por el efecto legado de las inversiones existentes. Hay otros proceso que tiene que intervenir, como los políticos invocados por individuos.

Otro ejemplo del problema de la colmena lenta. Había un montón de tecnología desarollada lentamente en el milenio antes de que hubiera una clara idea de como ser empírico, como tener literatura técnica revisada por los pares un una educación basada en esta, y antes había un mercado eficiente para determinar el valor de las invenciones. Lo crucial a notar de la modernidad es que las estructuras y los límites eran parte del proceso de aceleración de los desarrollos tecnológivos, no tan solo apertura pura y concesiones al colectivo.

Supongamos que la Wikipedia llegue a ser mejor de alguna forma, como se clama por los creyeentes, en un periodo de tiempo. Todavía necesitaremos algo mejor pronto

Algunos wikitutopicos explicitamente esperan ver la educación sumergida por los wikis. Es al menos posible que en un future cercano suficiente educación y comunicación tomará lugar a través de la agregación anónima de internet lo que podría llegar a ser vulnerable a un repentino y peligroso empoderamiento de la mente colectiva. La historia nos ha mostrado una y otra vez que la mente colmena es un idiota cruel cuando corre con el piloto automático.

Los arrebatos repugnantes de la mente de la colmena han sido maoistas, fascistas, y religiosos, y ésto es solamente un muestreo pequeño. No veo porqué no podría haber los desastres sociales futuros que aparecen repentinamente bajo cubierta del utopianismo tecnológico. Si los wikis van a ganar más influencia deben ser mejorados con mecanismos como los que han trabajado tolerablemente bien en el mundo del pre-Internet.

La mente colectiva debe ser pensada como una herramienta. Darle poder al colectivo no empodera a los individuos, lo inverso es cierto. Pueden haberl ciclos de retroalimentación útiles entre los individuos y la mente colectiva, pero la mente colectiva es demasiado caótica para retroalimentarse a si misma.

Estas son algunas pocas ideas sobre como entrenar a un colectivo potencialmente peligros y no dejarlos salir d la yarda. Cuando hay un problema, quieres que te ladre no que te muerda.

La ilusión de que ya estamos lo suficientemente cerca, y que está viva y se repara a si misma, es la ilusión más peligrosa de todas. Evitando este sinsentido, puede ser posible encontrar una manera humanista y práctica de maximizar los valores del colectivo en la Web, sin que nos volvamos unos idiotas. El mejor principio guia es siempre favorecer a los individuos primero.

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Autor

Ingeniero, autor, emprendedor y ejecutivo chileno. Apasionado programador.

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