Motivación

Hace mucho que no escribo en este blog, ya casi dos meses. Es que no siempre estamos motivados, o tenemos problemas, o simplemente falta nos falta tiempo.

Según la RAE la motivación es “un ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse a ejecutarla con interés y diligencia”.

Sin motivación, es muy dificil que podamos hacer algo bien, o con interés. Entonces la motivación es muy importante para que podamos “funcionar” como personas.

Así cada uno busca un objetivo, y con este en mente se motiva para realizar alguna acción, con interés y diligencia.
Muchos de los que escribimos bitácoras, lo hacemos más por vanidad, que por otra cosa. Sentimos que tenemos algo valioso que aportar y lo escribimos.

Como sea, hay momentos en que no encontramos motivación en lo que hacemos, ni en nada de lo que nos rodea. Es en esos momentos donde necesitamos ayuda, apoyo, paciencia, y también un remezón.

Necesitamos de esas personas que nos digan que estamos mal, o que manifiesten preocupación por nosotros. Que sepan remecernos, decirnos lo que está mal, que sean capaces de perdonarnos, a pesar de los errores que cometemos, pero que estén ahí para indicarte cuando te estas equivocando.

No es que quiera compartir con ustedes mis problemas, sólo quiero expresar que para los que no tenemos el don de la fé, existe en el amor una fuente para encontrar las energías necesarias para lograr la motivación. Y el amor surge del compartir con otros, aunque puedes amarte mucho a ti mismo, necesitamos recibir el amor de otros para poder vivir. En mi caso el amor de mi esposa, de mis hijos, amigos y familiares.

Un religioso me dirá que Dios es Amor, puede ser.

Lo importante es entrar en ese estado que te da la motivación. Esas ganas de emprender, trabajar, o hacer cualquier cosa. Ese estado que mejora tu concentración, te da más energías, que te permite decir que sí o que no dependiendo de lo que te pidan.

Si quiero escalar una montaña, debo motivarme para asumir el estado mental que me permitirá llegar a la cima. Pero queda claro que debe haber una montaña para escalar.

La motivación es importante, pero la motivación surge de las ganas, o la necesidad de hacer algo. Una meta, un objetivo.

Definirse metas es un paso previo, necesario para motivarse, y sobre este punto reflexionaremos en un próximo artículo.

¿Te gustó?

Puedes auspiciar este blog en Patreon:   Become a Patron! Con tu apoyo puedo mantener esta plataforma activa y generar más contenido.


Avatar
Eduardo Díaz
Autor

Ingeniero, autor, emprendedor y ejecutivo chileno. Apasionado programador.

comments powered by Disqus
Siguiente
Anterior