Piratas de Silicon Valley

Creo que debo ser uno de los pocos que recuerda cuando Bill Gates era visto como un héroe, un joven emprendedor, capaz de poner de rodillas a un gigante como IBM.

Sí, por allá a principios de los 80 Bill Gates no era el monstruo que es ahora. Y en esos tiempos IBM eran los malos.
Hombres de negocio, de cuello, corbata, trajes finos y colleras. Bill Gates era un joven nerd, con mal aliento, que usaba la misma ropa todos los días, obsesionado por llevar su empresa a la cima.

En esos tiempos el no se preocupaba de la imagen, lo suyo era emprender, un hombre de negocios, pero también alguien que entendía el cambio de paradigma que se venía en la computación. En esos tiempos los computadores personales eran juguetes, hobbies. Nadie visualizaba que serían tan habituales en nuestros trabajos.

No siquiera Steve Jobs notó ese cambio, y Gates apenas intuyéndolo, hizo su movida en la dirección apropiada para sus ambiciones.

Porque lo que importa es el Software, no el Hardware.

Apple siempre ha sido una empresa de Hardware, en cambio Microsoft se plantó como una empresa de Software siempre.

Por eso que a Apple le fue mal, y Jobs tuvo que volver, con ayuda de Bill Gates.
Gates nunca renunció a la propiedad del software. Por eso se hizo rico, creó la industria del software.

En esos tiempos el software se regalaba. IBM, DEC, y otros incluían cintas con el software, que podían ser copiadas. Fue cuando se dieron cuenta de que sin el software, estas máquinas no sirven para nada, que decidieron cerrarlo.

Es en esa misma época, cuando Bill Gates le vendía la culebra a Jobs, cuando Jobs le pirateaba a Xerox, que Richard Stallman se revelaba contra esta nueva idea. Claro, nadie lo escuchó. La idea era vender software. Ahí había mucho dinero, y lo sigue habiendo.

Ha pasado el tiempo, Bill Gates anuncia que se retirará el 2008, para dedicarse a la caridad. Steve Jobs sigue vendiendo hardware, y sigue siendo el mismo explotador de siempre, claro que ahora no son nerds fanáticos, sino que pobres chinos.

IBM sigue ahí, ahora apoyando al software libre, para que la gente compre sus servidores, y para que nunca más surja otro Bill Gates que le muestre al mundo que el software tiene valor.

No me gusta Bill Gates, pero encuentro que es más integro que Jobs, y sabe el valor del software.

Una aproximación a Bill Gates y Jobs es la película Piratas de Silicon Valley. Les recomiendo verlas. Por supuesto hay mucha caricatura, pero hay mucha realidad detrás.

En fin, yo sigo admirando a los que realmente la llevan.

En vez de Bill Gates, Paul Allen.
En vez de Steve Jobs, Steve Wozniak.
En vez de Richard Stallman, Linus Torvalds.

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Autor

Ingeniero, autor, emprendedor y ejecutivo chileno. Apasionado programador.

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